miércoles, 10 de marzo de 2010

El agua moja

Este año creo que muchas personas de la zona húmeda y fría de España sentimos un cierto regocijo interior porque este invierno está siendo repartido, como todo el mundo pide que sea el premio de la loteria de navidad. Lluvias en Andalucía y Levante, nieve en Madrid y Cataluña, frío en todos los lados...

Sí, uno se alegra, seré un poco cabrón. Pero es que a veces me da la sensación de que la gente de las zonas más secas se imagina que el agua nos sale por generación espontánea y no, si tenemos agua es porque pasamos unos inviernos duros, con meses de frío, lluvia y nieve. Y también porque hemos anegado algunos de nuestros más bonitos valles de montaña con embalses para retener el agua. Y por eso la tenemos. Porque yo no me olvido de que cuando era pequeño, en esos largos veranos escolares con mucha calor, había cortes de agua en el suministro de mi ciudad...sí, cortes de agua...y eso no se solucionó hasta que se enlazó el suministro de la ciudad con uno de nuestros más grandes pantanos.

Entonces está bien repartir. Pero repartamos todo, también los inconvenientes. Porque disponer de agua tiene un coste. El coste de mantener el asfalto de carreteras y calles después de cada invierno, el coste de tener quitanieves, el coste de mantener las infraestructuras hidráulicas y de seneamiento, el coste de no tener apenas turismo durante largos meses del año, el coste de no poder obtener todas la cosecha que les gustaría a los agricultores debido al mal tiempo, el coste de no poder construir en zonas que se sabe que se inundan. Y también el coste de sufrir el mal tiempo, de mojarse y de deprimirse incluso un poco cuando los días nublados se suceden uno tras otro...

Pues eso, que el agua moja. Y la nieve ya no te cuento...

1 comentario:

Valerio dijo...

Este fin de semana ha aparecido el sol! Para que no te quejes tanto... ;- )