Hace unas semanas la actualidad nacional estuvo animada por el Sr Rajoy, su primo y el cambio climatico…a raíz de aquello escribí un largo discurso y he decidido dividirlo, para comodidad de mis posibles lectores, en varios fascículos coleccionables. Este es el primero….
Sobre la diferencia entre tiempo y clima, para rebatir las palabras de Rajoy, no voy a hablar, es aburrido, y algo tan básico como sería para un jurista la diferencia entre una Ley y un Decreto.
Más o menos mi opinión sobre el cambio climático, las energías y la necesidad de investigación en esos temas es conocida. El problema es que cuando los políticos y los medios de comunicación hablan sobre un tema, normalmente lo enredan, lo adulteran, lo pervierten y llegan a causar nauseas. Y no sé quienes son peores si los políticos por meterse donde quizá no deberían, o los medios de comunicación por dar tanta importancia a sus declaraciones y transcribir sus frases como mejor les interesa.
Por supuesto sobre esto opina cualquiera, no había más que pasarse por los foros de opinión que acompañaban a la noticia de las declaraciones de Rajoy. Y eso sí que produce calentamiento, no global, pero si personal. Es como hablar de fútbol, con la diferencia de que esto es mucho más serio y no se debería escribir como forofos descerebrados, guiados únicamente por el instinto que nace de gustos subjetivos. Estaría bien que los periodistas se dedicaran a informar, y consultaran a expertos en el tema, en vez de dejar hablar a la masa, o mejor dicho gritar, lo cual incrementa las visitas de los periódicos digitales pero no su calidad.
Hay una cosa que debería quedar clara: en ciencia no hay nada absolutamente cierto, solo probabilidades en un cierto grado y porcentajes. Pero no por ello deja de ser ciencia. Ya sé que nos han metido en la cabeza que en ciencias las cosas están muy claras, lo que es verdad es así y no hay discusión, mientras que en letras todo es más subjetivo. Bueno, pues eso es mentira. Nada es cierto con una absoluta certeza, y la prueba es que constantemente se van revisando las teorías y los conceptos que se afirmaban como válidos hasta ese momento. En ciencia constantemente se está calculando el valor medio, la desviación típica, etc., por algo será. Incluso hay que tener en cuenta que cuando queremos medir algo, el sistema que utilizamos normalmente distorsiona en mayor o menor grado el sistema y nos da una medida “errónea”, aunque en muchos casos perfectamente válida para muchas aplicaciones.
Si ya es muy difícil describir el mundo presente con un grado de certeza muy alto, más difícil es hablar sobre futuro. Es bastante improbable que un científico afirme delante de un micrófono con rotundidad lo que va a pasar, porque nadie lo sabe con certeza absoluta, lo único que tenemos son datos actuales que apuntan hacia unas ciertas tendencias. Eso convierte a los científicos en sujetos poco atrayentes para tertulias radiofónicas, debates televisivos y noticias de portada periodística.
El afirmar cosas con rotundidad por tanto, lo dejan para la gente que escribe en los foros, calentándose mutuamente, para los políticos y para algunos periodistas (esto, por supuesto, también hay que tomarlo con un cierto grado de probabilidad). Por algo en todas las carreras de ciencias se estudia Estadística. Estudian estadística en Derecho o Políticas, carreras que de las que se nutren en alto grado las filas de políticos de alto nivel? (con un alto grado de probabilidad, no, salvo para entender las encuestas de intención de voto). Suerte que tienen, que pueden de esa forma simplificar el mundo que les rodea…y sus estudios.
Sobre la diferencia entre tiempo y clima, para rebatir las palabras de Rajoy, no voy a hablar, es aburrido, y algo tan básico como sería para un jurista la diferencia entre una Ley y un Decreto.
Más o menos mi opinión sobre el cambio climático, las energías y la necesidad de investigación en esos temas es conocida. El problema es que cuando los políticos y los medios de comunicación hablan sobre un tema, normalmente lo enredan, lo adulteran, lo pervierten y llegan a causar nauseas. Y no sé quienes son peores si los políticos por meterse donde quizá no deberían, o los medios de comunicación por dar tanta importancia a sus declaraciones y transcribir sus frases como mejor les interesa.
Por supuesto sobre esto opina cualquiera, no había más que pasarse por los foros de opinión que acompañaban a la noticia de las declaraciones de Rajoy. Y eso sí que produce calentamiento, no global, pero si personal. Es como hablar de fútbol, con la diferencia de que esto es mucho más serio y no se debería escribir como forofos descerebrados, guiados únicamente por el instinto que nace de gustos subjetivos. Estaría bien que los periodistas se dedicaran a informar, y consultaran a expertos en el tema, en vez de dejar hablar a la masa, o mejor dicho gritar, lo cual incrementa las visitas de los periódicos digitales pero no su calidad.
Hay una cosa que debería quedar clara: en ciencia no hay nada absolutamente cierto, solo probabilidades en un cierto grado y porcentajes. Pero no por ello deja de ser ciencia. Ya sé que nos han metido en la cabeza que en ciencias las cosas están muy claras, lo que es verdad es así y no hay discusión, mientras que en letras todo es más subjetivo. Bueno, pues eso es mentira. Nada es cierto con una absoluta certeza, y la prueba es que constantemente se van revisando las teorías y los conceptos que se afirmaban como válidos hasta ese momento. En ciencia constantemente se está calculando el valor medio, la desviación típica, etc., por algo será. Incluso hay que tener en cuenta que cuando queremos medir algo, el sistema que utilizamos normalmente distorsiona en mayor o menor grado el sistema y nos da una medida “errónea”, aunque en muchos casos perfectamente válida para muchas aplicaciones.
Si ya es muy difícil describir el mundo presente con un grado de certeza muy alto, más difícil es hablar sobre futuro. Es bastante improbable que un científico afirme delante de un micrófono con rotundidad lo que va a pasar, porque nadie lo sabe con certeza absoluta, lo único que tenemos son datos actuales que apuntan hacia unas ciertas tendencias. Eso convierte a los científicos en sujetos poco atrayentes para tertulias radiofónicas, debates televisivos y noticias de portada periodística.
El afirmar cosas con rotundidad por tanto, lo dejan para la gente que escribe en los foros, calentándose mutuamente, para los políticos y para algunos periodistas (esto, por supuesto, también hay que tomarlo con un cierto grado de probabilidad). Por algo en todas las carreras de ciencias se estudia Estadística. Estudian estadística en Derecho o Políticas, carreras que de las que se nutren en alto grado las filas de políticos de alto nivel? (con un alto grado de probabilidad, no, salvo para entender las encuestas de intención de voto). Suerte que tienen, que pueden de esa forma simplificar el mundo que les rodea…y sus estudios.
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