Fue muy emocionante escuchar las palabras de esta chica, hija de Isaías. No sé. Emocionante, que causa emoción (lo digo porque el significado de esta palabra se ha desvirtuado un poco, me parece). Cuanta rabia y cuanta razón.
También me acordé de una chica que pasó fugazmente por mi vida (o yo por la suya, según se mire). Ella vivió en Bilbao hasta los 16. Su padre estaba en el partido socialista y ella ahora está en juventudes. Podrían haber sido ellos. Su padre el asesinado. Y ella la chica fuerte que leyó alto y claro. Claro que sí.
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