miércoles, 13 de febrero de 2008

Mi primer examen

Tienen una hora para contestar.
Las preguntas incorrectas restan.
No miren a su compañero y cada uno a lo suyo.
El examen consta de un test.
No se olviden de poner su nombre y apellidos.
Entreguen ya, se ha terminado el tiempo.

Ayer puse mi primer examen en la Universidad. Por primera vez, estoy en el otro lado. Aunque sólo fuese una pequeña parte de una asignatura de tamaño medio. Ahora me tocará corregirlo y puntuarlo. Y luego revisión, me imagino.

En algún momento, al comienzo, antes de repartir el examen, me sonreía a mí mismo. Me resultaba chocante, como si aquello fuera una broma, o por alguna confusión yo estuviera allí de pie, cuando en realidad me tocaba estar sentado y contestar al examen.

Espero que haya buenas notas. Realmente me gustaría que la gente que ha ido a clase me aprobaran. Sí. Esas son las sensaciones que se tienen. Por un lado satisfacción si ves que las preguntas que has puesto eliminan a aquellos que no tienen ni idea, que no han ido a clase y que no han estudiado. Pero por otro lado aún mucha más satisfacción cuando ves que tus alumnos han aprendido lo que les has explicado y se lo saben. Realmente me gustaría que aprobaran todos mi parte del examen.

3 comentarios:

Igor dijo...

Oye, eres profesor
:-)
Tiene que ser una sensación especial esa que cuentas
La de ensañar a alguien, y querer que aprenda, y que lo que trasmites les es útil...
Qué chulo!!

Anónimo dijo...

Has cruzado la linea...Te has convertido en un de ellos...q miedo...jiji ;)

Ricardo Chao Prieto dijo...

Joer: has explicado perfectamente lo que yo sentí este año con el primer examen que les puse a los míos. Y mi primer examen sí que lo aprobaron todos. Qué tíos. Sólo he dejado a dos para septiembre.
Enhorabuena por el blog: te expresas de una manera que me encanta.