Hace unos días pasaba por delante de un colegio que hay en mi barrio, cuando unos chavalillos que andaban jugando con una pelota, gritaron:
"Eh, señor. Por favor, señor."
"Denos la pelota"
La pelota se les había ido a la calle. Miré alrededor mío, se referían a mí. Les di la pelota.
"Gracias, señor"
Me quedé un poco pensativo porque sin darme cuenta había pasado el día en que dejaba de ser un chico y pasaba a ser un señor, al menos para esos niños.
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2 comentarios:
Esto es un relato de ciencia ficción, ¿verdad?
Vamos hombre, dónde se ha visto que los niños de hoy en día traten a alguien de usted... jejeje
Pues es sorprendente....pero fue real! Me trataron de usted. Desde luego no son tontos, querían que les devolviese la pelota, y cuando quieren algo...
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